Un telescopio es un instrumento óptico con el que se pueden observar objetos lejanos con un amplio margen de detalle que en primera instancia es difícil de captar, pero que a través de la radiación electromagnética (luz) se puede identificar con más detalles.

Qué es un telescopio?

Un telescopio es un dispositivo con el que se puede visualizar algo que se encuentra a una gran distancia, siempre de una forma detallada y como si se estuviese observando directamente con los ojos. En otras palabras, ofrece una imagen agrandada de un objeto en particular.

Cómo funciona un telescopio?

Para comprender cómo funciona un telescopio hay que pensar en un primer momento la razón por la cual no se puede ver un objeto que se encuentra lejos. Por supuesto la respuesta es tan simple como indicar que el objeto no ocupa mucho espacio dentro de la pantalla del ojo, es decir la retina.

En ese sentido, si se pudiese contar con un ojo de un mayor tamaño, se podría recoger una mayor cantidad de luz respecto a ese objeto y por lo tanto crear una imagen que sea más brillante. El funcionamiento de un telescopio opera más o menos del modo anterior, en donde dos piezas son fundamentales:

  • Lente del objetivo (refractores) o espejo primario (reflectores) –Tiene la tarea de recoger una gran cantidad de luz desde el objeto distante para así proporcionar esa luz o imagen, hacia un punto o un foco.
  • Lente ocular – Es la que toma la luz brillante desde el foco de la lente del objetivo o el espejo primario, para finalmente extenderla mientras se toma una porción grande de la retina. En otras palabras, es el mismo principio que se usa en un cristal de aumento.

Tipos de telescopios

De manera muy básica hay tres tipos de telescopios: refractores o galileanos, reflectores o newtonianos y los catadióptricos.

Telescopios refractores o galileanos – Los telescopios infractores hacen uso de una lente convexo o lente objetivo en la entrada de luz del tubo, para que así se pueden refractar los rayos de luz y se los concentre y alinee hacia el final del tubo, sitio en donde se ubica la salida ocular, espacio en donde se colocan los lentes oculares. Son la mejor opción para la observación terrestre de la luna, los planetas y a grandes rasgos de los cuerpos más luminosos del cielo.

Telescopios reflectores o newtonianos – No disponen de un lente objetivo y usan un espejo en el fondo del tubo para concentrar la luz y así devolver al espejo diagonal que está situado en la entrada de luz, el cual se encarga asimismo de desviar la imagen hacia el tubo de salida ocular. Son la mejor alternativa para la observación de nebulosas, objetos difusos, galaxias, etcétera.

Telescopios catadióptricos – Son aquellos que cuentan con un sistema óptico que hace uso de una combinación de espejos y lentes para que así se mejore la calidad de la imagen. Sobre la opción perfecta si se quiere realizar algún tipo de observación y en particular para la astrofotografía.

Partes de un telescopio

Buscador – Esta es una parte que tiene la forma de un pequeño telescopio. En pocas palabras se trata de un lente de seis aumentos que tiene un amplio campo de vista con el cual se puede alinear de forma muy sencilla el objeto que se quiere observar. Igualmente este lente integra una X plasmada en él, para así ubicar de manera más fácil el objeto que se quiere analizar.

Porta-oculares / Ocular – Es un elemento del telescopio con el que se puede poner y también cambiar los oculares. El porta-oculares dispone de una rueda, la cual funciona de manera tal que se puede ajustar y enfocar la imagen, sin que importe que el ocular sea de un tipo u otro. Además, tampoco es relevante el objeto que se esté observando.

Tubo – Es la parte más importante del telescopio, así que es la que más se debe cuidar, ya que es la que se encarga de transportar la imagen a través de la luz, pues incorpora una serie de gentes con los que se permite ver una imagen. Igualmente, el tubo es el que cuenta con la mayor parte de los componentes primordiales del telescopio, así que es fundamental fijarse en su diámetro y peso, para que se puedan ajustar los otros elementos, como el caso de: el contra-peso, trípode y porta-oculares.

Montura – Es la montura en donde se puede sujetar el trípode y la función principal consiste en que se sujete el tubo del telescopio.

Contra-peso – Es un elemento que consta de varias pesas, las cuales van a permitir que el telescopio en su totalidad pueda disponer de un equilibrio perfecto. Asimismo, permite que el telescopio se pueda mover, razón por la que no se van a presentar inconvenientes o se va a perder de vista un objeto al momento de observarlo.

Bandeja porta-oculares – Es el espacio en un trípode con una bandeja pequeña, en donde se pueden guardar los oculares del telescopio.

Trípode – Consiste en pocas palabras en la base del telescopio y se encuentra compuesta por tres patas de regulables las cuales permiten que el telescopio se pueda ajustar y ubicar en una posición fija.

Lentes – Hay que aclarar que aunque no hacen parte de una pieza completa del telescopio, lo cierto es que son un elemento crucial para que el telescopio pueda realizar todo el trabajo. Son útiles para refractar los rayos de la luz y por ende obtener una imagen.

Quién invento el telescopio?

Galileo Galilei fue un científico italiano que se encargó de inventar el telescopio. Lo presentó oficialmente ante el senado de Venecia en 1609 y a partir de allí cambió el rumbo de la astronomía. El objetivo del trabajo de Galileo Galilei consistió en poder ver el aspecto de los cielos, al desarrollar un instrumento muy original con el que se podía aproximar la imagen de los objetos lejanos al agrandarlos.

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